23 de Julio, 2010
Ha llegado el momento de cerrar un ciclo en la vida de aquel modesto Grupo de mujeres que inició su
andadura hace casi un cuarto de siglo, el Grupo de Camareras de la Cofradía Nuestra Señora Virgen de los Dolores.
Un ciclo de 24 años que hace unos días quedó roto por la pérdida de una de nuestras camareras antiguas, "veteranas".
Antonia, de personalidad fuerte y decidida, alegre y trabajadora, ha dedicado sus mejores años a la
tarea conjunta desarrollada con sus compañeras, con las que puedo llamar sus amigas, al servicio de nuestra Sagrada Titular
hasta que, aquejada por una dolencia, unos días atrás su llama dejara de brillar.
Han sido unos años caracterizados por su dedicación y entrega desinteresada, ya desde la fundación del
Grupo de Camareras, dispuesta siempre de forma incondicional y servicial ante un Quinario, ofreciendo trabajo duro aderezado
con sonrisas en la caseta de Agosto, hasta su última Semana Santa yendo a coser a la Casa de Hermandad lloviera o tronara.
No esperábamos que nos abandonaras tan pronto más ni un millón de palabras ni un mar de lágrimas podrán
hacer que vuelvas.
Por ello nos enfrentamos a esta situación de vacío mirando a la Virgen de los Dolores, tu Virgen, desde abajo, implorándole
consuelo pero observando con cariño que sigues presente en ella, que has pasado a formar parte de su enlutado manto
en forma de estrella de luz y de oro.
En nombre de todos los miembros de tu Cofradía y de tu Grupo de Camareras prometo no decirte adiós,
no dejarte en el olvido, prometo que te llevaremos con nosotros allá donde la Virgen nos depare.
Vanessa Mª González Jerónimo